La osa en la cueva
No sabes lo cansada que estás hasta que paras. Entonces todo se viene encima como una avalancha, y ya no hay fuerzas para tratar de detenerla. Te rindes al cansancio, al dolor. Atiendes tus heridas, que son más profundas aún de lo que duelen. Estás vacía porque has dado tanto de ti que ya no queda nada por entregar.
Entonces tomas consciencia del cuerpo y de todo lo que lleva soportando. Te ha mantenido con vida, pero también te ha sostenido hasta límites insanos. Lo ha hecho por ti y para ti, para ayudarte a conseguir lo que querías (lo hayas logrado o no), por amor a ti. Éste es uno de los pocos grandes amores incondicionales de la vida: el del cuerpo al alma que la habita. Pero también él necesita recuperación, igual que tu mente y tu estado de ánimo. En el fondo todo está conectado.
Es el momento de dejar la espada a un lado y retirarse a lo profundo de la cueva. Es el momento de dejar de hacer y simplemente ser. Existe ese mito de que la felicidad está en el hacer, en conseguir, en un estatus, en un reconocimiento...pero olvidamos existir y sentir. Cuando solamente sientes pena y dolor, el único camino es hacia dentro, a hibernar la sanación. No puede existir una fecha tope, ni acelerar el proceso. Cuerpo y alma saben lo que necesitan y cómo aplicarlo. La mente ha de quedarse fuera y no entorpecer.
Ahora estoy solamente yo, perdida en las profundidades de una cueva muy oscura y profunda, donde no existe nada salvo la esencia que soy. Es ahí donde siento lo que realmente soy, aquello que cuesta tanto mostrar. Necesito tanto tiempo, tanto cuidado y tanto amor...pero amor de verdad, amor del que se desvive por mí para que yo esté bien. Quizás lo encuentre en la roca, como una estalactita que crece gota a gota, tomando cada una de mis lágrimas para construir una columna de piedra sobre la que apoyarme. Erigir una fortaleza inexpugnable a mi alrededor para que nadie pueda franquear los muros y dañarme. Aunque ahora, cual osa replegada en la caverna, solamente deseo dormir y olvidar.

Comments
Post a Comment