Burnt out
Día de mierda auténtico. ¿Cómo pueden torcerse tanto las cosas en tan poco tiempo? ¡Ah, sí, es la especialidad de este año! Y todavía quedan tres meses y medio para que finalice. ¿Podré resistirlo? A veces tengo dudas de cuánta mierda más voy a tener que enfrentar y cuánto más voy a poder soportar. Estoy muy cansada y todo parece pesar tanto. Es como atravesar el Pantano de la Tristeza de la Historia Interminable, hundiéndome lentamente mientras me consume el desaliento. Artax, el caballo que muerte de desesperanza.
Necesito descansar. Necesito apagar todo. Necesito resetear.
Hay una creencia en mí de que todo será diferente el próximo año, como si el salto de uno a otro asegurara empezar de cero. Va a borrar todo el covid y todas las cicatrices del corazón, como si nada hubiese existido. Es una creencia bastante absurda, pero si no fuera por ideas así, la vida sería menos soportable. Para eso sirve la fantasía, para edulcorar la vida.
Estaba mejor en la montaña. Ciertamente aquello era un paréntesis de realidad, pero cómo es que no puede ser todo así? Lola decía que yo había programado mi mente para que los fines de semana y los festivos fueran buenos, y me animaba a intentar programar también la semana. Porque cada día supuestamente puede tener algo bueno. A veces es así, pero en general pareciera que lo malo pesa más.
Ahora mismo, cómo ignorar lo mal que está el tema laboral? Hoy soy una voz disidente y eso está mal visto. Pero me toca los cojones que me amenacen. Bastante lío tengo ya entre manos como para encima estar cuidándome de todo. Ser mando intermedio es una puta mierda y gestionar equipos es otra puta mierda. A ratos echo de menos los días en que solamente era una simple jefa de proyecto. Que también tenía gente al cargo, pero era otra cosa.
Lo que más me molesta en general es la falta de empatía, la falta de consideración. Cuando no eres un trozo de carne, eres un número de mierda, y a nadie le importa realmente ni cómo te afectan las cosas, ni si te encuentras bien, ni I te pueden facilitar las cosas.
Qué quemazón llevo y qué mal lo estoy gestionando internamente. Y pensar que lo mejor del día ha sido una call de propuesta... Bueno, y la clase de step, a pesar de la mascarilla. Y el donuts de azúcar.
Creo que hoy me voy a ir a dormir pronto. No sé me ocurre mejor manera de diluir la frustración. Eso y llorar. Pero llevo tanto tiempo llorando que estoy un poco cansada.
Despido interior.
Y lo peor de todo:

Comments
Post a Comment